Funciones ejecutivas

El funcionamiento ejecutivo nos permite el enfrentamiento y resolución de problemas novedosos a los que nos enfrentamos cotidianamente y que pueden ser de naturaleza práctica o bien emocional, nuestro cerebro se pone en marcha con una serie de procesos cognitivos que darán por resultado la solución a nuestro problema.

La estimulación de los procesos cognitivos que sostienen el funcionamiento ejecutivo nos aporta la posibilidad de abordar nuestra cambiante realidad de forma fluida y sosegada; el control de impulsos, la capacidad atencional, la memoria y la organización, por ejemplo, son algunos de los elementos que se incluyen y que bajo un trabajo de estimulación precisa pueden contribuir grandemente a nuestro bienestar, en la confianza de ser capaces de lograr multiplicar nuestros logros.